Cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene dormir bien para mantener a raya nuestra salud.
Las investigaciones sobre la bioquímica del cuerpo humano, muestran que mientras dormimos en nuestro cuerpo se producen complejos sistemas de regeneración que necesitamos para reparar daños, regenerarnos, y permanecer sanos.
La segregación de melatonina y serotonina determinan nuestro ciclo del sueño. La melatonina es una hormona que nos induce de forma natural al sueño y empieza a producirse alrededor de las 21.30 y alcanza los niveles más altos entre la 1 y las 3 de la madrugada. Que se produzca con más efectividad depende de la oscuridad, la tranquilidad, y de la ausencia de ondas electromagnéticas procedentes de los móviles o artefactos electrónicos.
La serotonina es un neurotransmisor que se compensa y equilibra con la melatonina, y a diferencia de ésta, regula los niveles de estrés, depresión, apetito y comportamiento sexual entre otras funciones. Los niveles de serotonina aumentan con la luz solar y el ejercicio físico y mental. Así cuanta más luz solar tomemos por el día y más activos estemos, mayor cantidad de melatonina produciremos por la noche y dormiremos más y mejor.
El sueño profundo y sobre todo la melatonina nos ayudan a:
1. Disminuir nuestros problemas cardiovasculares.
2. Regenerar nuestras células, tejidos, órganos, etc.
3. Mejorar la memoria y la capacidad intelectual.
4. Estimular el sistema inmunológico.
5. Adelgazar.
6. Depurar nuestro cuerpo de sustancias tóxicas.
7. Ayuda a regular nuestras emociones.
¿Qué podemos hacer para mejorar nuestras horas de sueño?
1. Exponernos a la luz natural durante el día.
2. Realizar ejercicio físico y mental.
3. Irnos a dormir siempre a la misma hora.
4. Mantener nuestra habitación oscura y en silencio.
5. Realizar actividades relajantes antes de dormir, evitar la televisión, radio, móviles, etc.
6. Evitar tomar líquidos antes de irse a la cama.
También te puede interesar; ¿padeces de insomnio?, y deporte y sueño.
Català
